miércoles, 31 de julio de 2013

"Hay cosas peores". Una frase que tiene mucha razón, pero eso no significa que nadie tenga el derecho de llorar por lo que sea que pesa en su vida.

sábado, 27 de julio de 2013

Weird

Anoche soñé que todavía estaba en el colegio. Íbamos a hacer la formación cuando nos cruzamos con un curso disfrazado de personajes de Las Crónicas de Narnia, al tiempo que el resto del colegio cantaba una inentendible canción. Antes de que terminaran empezamos a irnos al salón de clases, pero tuvimos que hacer un desvío por otras escaleras porque el paso estaba cortado por unas rejas, a través de las cuales se podían ver a unos presos sentados.
Lo siguiente fue que empezamos a caminar por un lugar donde las paredes parecían ser de metal oxidado, hasta que cruzamos una puerta y salimos de nuevo al colegio. Lo curioso fue que aparecimos al lado de un salón de clases con paredes vidriadas, a través de las cuales pude ver a alumnos que ya se habían graduado cuando yo todavía estaba en el secundario, incluso a un chico que me gustaba. Entonces crucé miradas confundidas con una amiga (que además había dejado de ser mi compañera en noveno grado, pero que al parecer en mi sueño lo seguía siendo) y seguimos caminando. "Volvimos al pasado", le dije, y un rato después apareció Cory Monteith caminando por los pasillos. En mi mente decía que todos se lo iban a quedar mirando (teniendo en cuenta la noticia de su muerte) y así fue.
Lo que siguió a continuación fue mucho más raro. Me encontré caminando (o arrastrándome, más bien) por un shopping, aún con mi amiga, y casi al final, de la nada, escuché una voz en mi cabeza, aunque parecía salir de los alto-parlantes del lugar. "¿Me escuchas?", preguntó. "Sí. ¿Quién sos?", le dije. "Una voz del pasado", o algo así respondió, no recuerdo bien.
Todo terminó cuando mi mamá entró en la habitación. "Levantate, vamos a comer", anunció. Prendió mi TV y puso Los Simpsons.
Creo que la depresión le da a mi cabeza más imaginación y creatividad.
"Si tienen tanto tiempo para andar por ahí pisoteando los jardines de los demás, deberían tratar de cuidar sus propias malditas flores."
En esta oscuridad, mis pies no ceden...
¿Fue esta la noche por la que recé? Eso no puede ser...
No hay cadenas a mi alrededor, pero si quiero continuar así, pagaré el precio algún día.
Cuando incluso no crees en ti mismo, ¿en quién debes creer?
La respuesta está tan cerca que no puedo verla...
Derramando lágrimas negras...
No hay nada dentro de mí, excepto tristeza.
Y no puedo ni decirlo.
Todo mi cuerpo me duele...
Y no puedo hacerlo irse por mi cuenta.

viernes, 26 de julio de 2013

Tocar la batería.
Aprender japonés.
Tomar clases de dibujo.
Actuar.
Retomar las clases de canto.
Escribir una novela.

Todo eso y más quiero hacer, pero hoy me inscribí en la universidad.
Salí a comprar una gaseosa, y lo hice caminando despacio, como no queriendo volver a mi casa. Ni siquiera me importó el frío.
Me pregunto si alguna vez supe lo que es la felicidad.