Me di cuenta que cuando algo sacude a mi corazón en cuanto al sentimiento de amor se refiere, siento un dolor en la punta de mis dedos provocado por una especie de corriente eléctrica que viaja hasta mis manos. Y hasta ahora, siempre fue por los amores de anime. ¡Son tan lindos!
sábado, 12 de octubre de 2013
Hoy, en un estado emocional bastante débil, me atreví a diagnosticarme un grave síndrome de depresión, neofobia y síndrome de Peter Pan. Podría justificar el nombre del blog, ¿no?
Siempre me pareció que lo más atractivo de los hombres son sus manos, sus hombros y su espalda. Me generan confianza, me inspiran protección. Son como una especie de jaula en la que me gustaría encerrarme y no salir nunca.