El silencio se hace trizas y llega el momento,
de comenzar nuestra travesía,
para nuestro viaje anhelado.
En este largo viaje,
puedo ver el reflejo de tu alma,
floreciendo tras el arcoiris,
llevando dicha a los demás.
¿También puedes verla?
Seguramente.
Pintemos sobre los errores cometidos,
una y otra vez sobre la línea hasta lograrlo.
Pintemos juntos un nuevo futuro,
una nueva línea con nuestras esperanzas y sueños.
Nunca te diré adiós.
Es como siempre seré.

