Y te soñé.
Te soñé.
Te soñé después del deseo de una amiga.
Detrás de mí, soñé que te escuchaba; que escuchaba una voz que solo oí una sola vez, pero que era tuya y con eso bastaba.
Te soñé abrazando cabellos dorados y me soñé buscando soporte.
Me soñé queriendo desaparecer.
Me soñé a tu lado, sintiendo tu cuerpo frío.
Y me soñé escondiendo el rostro detrás de mis brazos mientras mis piernas protegían mi cuerpo.
Pero lo curioso fue, al final del sueño o de mi memoria,
Que te soñé, te descubrí en mis sueños, mirándome.
Quizás admirando tristeza, quizás preguntándote cosas.
Pero me mirabas.
Así fue como te soñé.

Oh, pero que fuerte la verdad. Si, es algo triste pero no se... es como una tristeza dulce: no de forma masoquista, no pienses cualquier cosa.
ResponderEliminarYo creo que es como esos amores lejanos que una ve a distancia y que dan como ese gustin... a la vida, que te ponen contenta o cosas así...
Y ya sabes lo que pienso de como escribís: todavía no entiendo como hay personas que tienen libros y vos no, así que ... NO TE OLVIDES 'la agenda' que te tenemos que armar, basta de vueltas.
Es lindo tener a alguien, es agridulce, pero te da alguien en quien pensar. Es ahí cuando se me vienen a la mente las palabras del Sr. Bennet.
EliminarY excuse me, la agenda es para ambas. No soy la única que tiene que terminar su libro. Basta de hostigamiento u_u