Sé que peco de pereza. Y mucho. Y sobre todo porque nunca escribí sobre esto que paso hace... ¿Cuánto? ¿Tres semanas? No sé. Soy un desastre...
El hecho es que después de muchísimo tiempo de no vernos, me reuní con mi preciada amiga
MrF. a tomar algo caliente que no podía ser otra cosa que no tuviera cafeína. Y debo decir que le agradezco el haberme abierto las puertas hacia la canela y el chocolate en este tipo de bebidas.
Además, teníamos la cuenta pendiente de ayudarnos mutuamente con nuestros respectivos libros que aún descansan en los manuscritos latentes en nuestros cuadernos y seguramente en un archivo de Word que a veces revisamos para preguntarnos qué **** agregar.
Y obviamente no podía faltar un poco de gang con el despilfarro de plata. Ok no, sólo hay tres pesos ahí.
Además creo que se puede apreciar y dar una idea bastante clara de cómo fueron nuestras conversaciones posteriores a ingerir esto. Basta con observar la cantidad de sobrecitos de azúcar que están en la bandeja.
Que una mesa de cuatro sea ocupada por dos mentes sobre-frustradas con todos sus artefactos... Ah, no tiene comparación.
Pero aún así... Este fue el resultado:
Se pueden ver un par de spoilers en la imagen, pero shh...
Quiero creer que se nos acercan unas merecidas vacaciones a ambas, así que espero que podamos juntarnos más veces y que podamos avanzar con estas historias que no nos dejan tranquilas.
PD: Nos gusta hacernos las intelectuales agarrando los vasos con la misma mano con la que entrelazamos una lapicera con nuestros dedos.