Últimamente tengo muchísimas ganas de tatuarme. De hecho, vengo pensando en tatuajes hace varios años porque me encantan y me parecen una forma de arte, expresión personal y de guardar recuerdos muy hermosa, pero en las últimas semanas las ganas fueron incrementando. La cantidad de tatuadores que sigo en Instagram es gigante. Bueno, no tan así, pero sigo a varios.
Tengo bastante claro lo que quiero, y por ahora son cuatro, pero el que más ganas tengo de hacerme es uno que de hecho mutó en forma. Está relacionado a mi amor por la noche (ya que vivo más por este momento del día), el significado de mi nombre y una canción que me encanta y con la cual me identifico mucho. Otro es el título de otra canción que amo muy fuerte, otro, el logo de un álbum muy bonito (aunque ahora que lo pienso, no estoy muy segura de este) y un pequeño ramito de flores super delicado. El tema es que hay varios problemas:
1. No estaría encontrando tatuadores que tengan un estilo que me guste. Para el principal quiero que quede bien, no como un garabato o hecho así nomás, y para los demás necesito un tatuador que sea capaz de hacer líneas finas porque quiero que queden delicados, pero acá, la mayoría, hacen trazos de normales a gruesos. Encontré a uno que hace líneas finas, pero tengo que revisar más su trabajo, soy muy perfeccionista, y en este caso creo que no está de más ya que se trata de algo que vas a tener por siempre en tu piel. Tampoco encuentro tatuadores que hagan el tipo de tatuajes de flores que busco, sólo lo vi en artistas coreanos, aunque creo que el truco es que no hacen líneas, sólo color. Tengo que seguir buscando.
2. No tengo plata. Los tatuajes salen caros no sólo porque es algo que queda permanentemente en la piel, sino también por el trabajo propio del artista, quienes a veces hacen diseños desde cero, y mientras más trayectoria y buen terminado tenga su trabajo, más cuesta. Por lo poco que estuve viendo, los buenos trabajos en tatuajes chicos empiezan desde los $800-1000. Lo bueno es que, calculo, siempre pagaría el mínimo, o lo más cerca a este, ya que los míos serían tatuajes chiquitos y no muy complicados.
3. Si lo hago, me echan de casa. Desafortunadamente, en mi casa hay esa mentalidad. A mi vieja no le agrada mucho la idea, pero creo que es la que más se adaptaría y terminaría por gustarle los tatuajes que me haga. El verdadero tema es mi viejo, sigue teniendo el pensamiento de que los tatuajes son un error por la estigmatización que sufrió la gente que se los hacía por muchos años, por las décadas en las que personas tatuadas eran rechazadas en trabajos, y en muchos ámbitos en general. Lo que no entiende es que eso comenzó a cambiar desde hace ya varios años, además de que mis estudios son sobre Artes... No hay ambiente donde menos importe profesionalmente el que estés tatuado o no que el de las Artes. Actualmente hay enfermeros y médicos tatuados y nadie hace escándalo, como hubiera sucedido hace años. Algunos dirán que podría tatuarme y esconderlo, no decirle, pero el problema es que quiero hacérmelos en los antebrazos, un lugar no muy "ocultable". Claro, podría hacérmelos igual y que se adapte con el tiempo, total ya estarían hechos, pero la verdad que no quiero pasar por el mal momento. Además, tengamos en cuenta el segundo punto. El día que sea económicamente estable, creo que podría bancármelo, pero por ahora, that's that.
Lo bueno de estos tiempos es que ya hay métodos de remoción de tatuajes para los que se arrepintieron, se cansaron o tienen uno que fue un error o es muy feo y no quieren un cover up. Soy de aburrirme de las cosas así que no descarto que si algún día me tatúo y me canso del diseño o de vérmelo todos los días, me lo saque posteriormente. Pero precisamente para evitar eso quiero que queden lo más perfectos posibles, me daría pena borrar un tatuaje que esté muy bien hecho y que, además, haya costado mucha plata.